Todos nuestros vinos seleccionados, están amparados por la Denominación de Origen Rioja, contando con todas las garantías oficiales en cuanto a pureza y calidad.
Uno de los rasgos diferenciadores de los vinos de Rioja es la gran aptitud que poseen para el envejecimiento, cualidad exclusiva de los grandes vinos.
A través de un adecuado proceso de crianza, en el que la madera de roble juega un papel decisivo, el vino de Rioja experimenta una evolución favorable que exalta sus virtudes y le confiere nuevas características aromáticas y de sabor.
La crianza de los vinos de Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, donde el vino experimenta un lento proceso evolutivo de microoxigenación y estabilización, al tiempo que adquiere aromas y sabores transmitidos por los taninos de la madera.
Es la técnica tradicional de crianza de los grandes vinos, un proceso natural y más costoso que las modernas propuestas de una enología más "industrial". La crianza se completa después en botella, donde el vino sigue evolucionando en un ambiente reductor hasta alcanzar su plenitud. Grandes vinos de añadas históricas duermen embotellados durante décadas en las "sacristías" de las bodegas riojanas hasta convertirse en auténticas joyas enológicas.
Según el proceso de envejecimiento seguido, en el vino de Rioja se establecen cuatro categorías, diferenciadas mediante los cuatro tipos de contraetiquetas o precintas numeradas que el Consejo Regulador otorga a aquellos vinos que han superado sus controles de calidad y tipicidad: • Vino Joven: Vinos en su primer o segundo año, que conservan sus características primarias de frescor y afrutado.
• Vino de Crianza: Vinos como mínimo en su tercer año que han pasado un año como mínimo en barrica y algunos meses en botella. En vinos blancos el período mínimo de envejecimiento en barrica es de 6 meses.
• Vino de Reserva: Vinos seleccionados de cada añada, que por sus buenas características han envejecido durante tres años, de los cuales uno como mínimo será de crianza en barrica. El resto del periodo se completa en botella. En vinos blancos el período de envejecimiento es de 2 años, de los cuales como mínimo 6 meses en barrica.
• Vino de Gran Reserva: Vinos seleccionados de añadas excepcionales, que han permanecido como mínimo dos años en barrica y tres en botella. En vinos blancos el período de envejecimiento es de 4 años, de los cuales 6 meses como mínimo en barrica.
Los cuatro modelos de contraetiquetas y precintas numeradas que deben acompañar a toda botella de vino de Rioja comercializada no solo constituyen el documento que garantiza la categoría de envejecimiento, sino que también garantizan el origen, la añada y la calidad del vino.
Las características de cada añada predisponen la cantidad de vino que las bodegas destinarán a cada una de las categorías de crianza, reserva y gran reserva. Los vinos de Rioja poseen la elegancia, originalidad y carácter de los grandes vinos, algo que solo es posible alcanzar cuando se han acrisolado en el tiempo variedades, medio vitícola y procedimientos vinícolas.
Dada la diversidad vitivinícola que ofrece la Denominación, ha constituido una práctica tradicional de las bodegas ensamblar uvas y vinos de diferentes variedades, pagos y municipios, buscando la complementariedad que exaltara sus respectivas virtudes en el producto final.
Es este sin duda el tipo de Rioja más conocido, aunque cada vez con mayor profusión las bodegas ofrecen una rica gama de estilos, con vinos de gran concentración y expresión frutal, que proceden de parcelas de viñedo determinadas. Con el tempranillo como base fundamental, un vino tinto de Rioja se caracteriza por ser muy equilibrado en grado alcohólico, color y acidez, por tener un cuerpo y estructura bien compensados con su sabor suave y elegante, y por el predominio del carácter afrutado cuando es joven y más aterciopelado cuando envejece.
Estas características otorgan a los vinos de Rioja una gran versatilidad para armonizar con las más variadas gastronomías, lo que unido a su carácter de vino amable y fácil de beber, constituye una de las claves de su éxito. A partir de octubre de 2008 los nuevos documentosde garantía irán sustituyendo a los actuales en las nuevas y sucesivas añadas que se incorporen a cada una de las categorías.
Joven Crianza Reserva Gran Reserva Joven Vinos blancos: La uva entera pasa a la escurridora. Una vez eliminados los hollejos y raspones, el mosto obtenido pasa a los depósitos de fermentación. Vinos rosados: La uva, despalillada y ligeramente estrujada, se pasa a los depósitos escurridores. Allí se controla la maceración del líquido con los hollejos. Una vez obtenido el mosto, se decantan las materias en suspensión durante un día.
A continuación, el mosto, casi brillante, se pasa a los envases de fermentación. Vinos tintos: Existen dos sistemas diferentes. El más extendido actualmente consiste en retirar los raspones en la despalilladora, antes de la fermentación, y se ha obtenido con él vinos apropiados para un largo período de envejecimiento. Por el contrario, si la uva entera pasa a los depósitos de fermentación, el sistema seguido, tradiconal en Rioja, es el conocido como "maceración carbónica".
En este caso, los vinos obtenidos serán suaves, con bastante cuerpo, color intenso y adecuados para el consumo en su primer año. En ambos casos, durante la fermentación se remonta el mosto, de la parte inferior a la superior, a la vez que la temperatura permanece constante.
Todo ello con el objetivo de que el proceso se realice de forma homogénea y no se pierda ninguno de los aromas que contiene el mosto. Al finalizar la fermentación se lleva a cabo el descube: una vez separadas las materias sólidas, el vino pasa a los depósitos de almacenamiento, donde es sometido a un control de calidad.
El Consejo Regulador, mediante exámenes organolépticos y analíticos, determina si el vino merece la Denominación de Origen Calificada "Rioja". Las pruebas organolépticas se realizan en las instalaciones del Consejo Regulador y en la Estación de Viticultura y Enología de Haro (La Rioja); mientras que las analíticas se llevan a cabo en la Casa del Vino en Laguardia (álava), y en las Estaciones Enológicas de Olite (Navarra) y Haro.
La crianza de los vinos de Rioja se realiza en barricas de roble de 225 litros, con trasiegas periódicas, complementándose después en botella. Existen en Rioja 368 bodegas de crianza, que suman un total de más de 1.266.154 barricas. El período mínimo de envejecimiento en barrica oscila de 1 a 3 años para las categorías de crianza, reserva y gran reserva, y el de envejecimiento en botella entre 6 meses y 6 años. Los vinos de Rioja están amparados por la Denominación de Origen más antigua de España, reconocida oficialmente en 1926. Desde 1991 ostenta la categoría máxima "Calificada", y es la única en nuestro país.
Su Reglamento establece la demarcación de la zona de producción, las variedades de uva que pueden ser cultivadas, los rendimientos máximos permitidos, las técnicas de elaboración y crianza, etc.
El Consejo Regulador, integrado por representantes de viticultores, bodegueros y Administración, es la entidad encargada de velar por el cumplimento de este Reglamento de la Denominación, con el objetivo de proteger la tipicidad y calidad de los vinos de Rioja. Desde la producción a la comercialización, el Consejo Regulador mantiene un riguroso y eficaz sistema de control, tanto en lo que se refiere a la cantidad como a la calidad de los vinos protegidos. En este sentido, todos los vinos de Rioja han de someterse a un examen analítico y organoléptico que determina si el vino elaborado merece o no la Denominación de Origen Calificada.
Los análisis se realizan en los laboratorios oficiales de las tres Comunidades Autónomas y las catas ciegas son efectuadas por un panel de viticultores y enólogos. El control continúa durante el proceso de crianza hasta la comercialización, momento en que el Consejo entrega a las bodegas las correspondientes contraetiquetas o precintas que garantizan el origen, añada y envejecimiento de los vinos.
Tras más de medio siglo de trabajo, el Consejo Regulador de la D.O. Calificada Rioja posee unas magníficas instalaciones y personal especializado al frente de sus servicios técnicos, jurídicos, administrativos y de promoción. |